martes 22 de diciembre de 2009

Preguntas sin respuesta

- Si tuvieses que decidir entre matar para vivir o morir sin ser un asesino, ¿cuál sería tu decisión?
- No se, aunque tampoco creo que nunca tenga que elegir entre esas dos opciones en mi vida.

Días después, encerrado en un pequeño montacargas, Iván recordó esa conversación mientras reflexionaba sobre si empujar a Álvaro hacia los zombies le serviría para poder huir de ellos...



Dedicado a dos de mis jugadores de la partida de rol de zombies que estoy preparando. Ya queda menos para la gran noche :)

domingo 6 de diciembre de 2009

Papeles invertidos

¿Juegas conmigo? - le dijo el peluche al niño.



Este nanorrelato lo pensé hace mucho, pero como la idea me gustaba tanto, no sabía si reservarla para un relato más largo.
Sin embargo, como esta semana se me ha pasado el plazo para participar en el concurso de la Cadena Ser, he decidido publicarlo en su versión original y ya decidiré si en un futuro escribo la versión extendida :P

domingo 29 de noviembre de 2009

Abandono

Para que no se enteren de que me he marchado lo haré en Navidad, esa época en la que la humanidad rebosa hipocresía y las personas se engañan a sí mismas pensando que conseguirán todo lo que se propongan al año siguiente.
¿Tan ciegos están que no se han percatado aún de que mi marcha estaba próxima? Guerras, hambre, corrupción, asesinatos, maltrato, abusos… este mundo está marchito desde hace mucho, y no se merece mi presencia ni un segundo más.
Pero lo más triste de los humanos, es que siguen pensando que la esperanza es lo último que se pierde. Ilusos.



Otro relato más con el que he participado esta semana en el concurso de la Cadena Ser, cuya frase de comienzo era "Para que no se enteren de que me he marchado". Ya me diréis que os parecen mis casi 100 palabras :P

En cuanto a los finalistas y ganador de esta semana, parece que el ganador ha elegido el tema navideño al igual que yo consiguiendo un relato que no está nada mal, aunque personalmente me quedo con el de Conspiración, ya que me parece la mejor idea de las tres.

domingo 22 de noviembre de 2009

Historia de una vida

Todo esto no hubiera sucedido si tú y tus amigos hubierais aceptado de buen grado el pequeño préstamos que tomé de vuestros “almacenes”.

¡¿Cómo?! Sabes perfectamente que yo no he robado nada. No tengo la culpa de que guardaseis esos datos en el mismo bloque que yo andaba buscando. Es más, esa información no creo que os pertenezca, ya que en mi opinión la localización de las familias de los pequeños aprendices Jedi no es de vuestra incumbencia. Además, no puedes culparme por eliminar esos conocimientos de vuestra base de datos, al fin y al cabo, sólo os hubiera traído problemas.

¡Que más da que os costase una fortuna averiguarlo! ¡He visto a un Jedi derrotar a una docena de hombres sin siquiera desenfundar su sable de luz! ¡Deberíais agradecerme que os haya librado de uno de ellos enfadado!

Calma, calma… de verdad que podemos arreglar esto de manera civilizada. ¿Qué te parece si yo te cuento algo importante a cambio de lo que os he cogido? Sería lo justo ¿no crees?

Mis padres, de familias pobres, se conocieron en Coruscant, pues ambos habían nacido aquí. Cuando se casaron, su situación económica era bastante precaria, así que decidieron mudarse a Raxus Prime, un curioso planeta del Borde Exterior donde las fábricas de energía poblaban el terreno. Aprovecharon el resurgimiento de su comercio para intentar encontrar trabajo en alguna de las refinerías que constantemente funcionaban extrayendo metales del rico suelo planetario.

No creas que era un lugar ideal donde al salir del trabajo podías pasear por bellos prados. Más bien todo lo contrario, pues aún hoy en día, su atmósfera se puede ver como una niebla dorada cuya toxicidad es mortal si se respira durante demasiado tiempo. Por ello, pese a tener un terreno provisto de grandes cordilleras rocosas y fosas interminables, las colonias de humanos y jawas que pueblan el planeta, se organizan bajo cúpulas aislantes que proporcionan una atmósfera no dañina.

Sin embargo, al contrario de lo que esperaban mis padres, las cosas no fueron bien, pues había una constante guerra comercial entre las colonias humanas y jawas. Esto produjo un descenso elevado en las ganancias de los trabajadores, de forma que las familias conseguían poco más que lo justo para vivir. Y lamentablemente, ese poco más que tenían mis padres lo perdieron al traerme a este mundo.

Supongo que mi llegada no pudo ser peor, ya que mi madre murió en el parto debido al esfuerzo y mi padre nunca me perdonó por esto. Pero no penséis que lo pagó conmigo, no. Simplemente eligió no quererme más que a ella, por lo que siempre intentó darme la mejor educación posible, pero sin concederme su cariño de padre.

Los años pasaron y como todo niño humano en Raxus Prime con más de ocho años, se me asignó un trabajo sencillo pero útil en una de las refinerías. Siempre he sido una persona curiosa, y allí aprendí bastantes cosas sobre mecánica y robots, además de poder observar de cerca a muchos controladores de consolas, que eran los encargados de mantener el sistema informático de la fábrica.

Pero aunque parece una historia relativamente tranquila, no lo fue. Lo cierto es que la guerra comercial se recrudeció hasta el punto de que una de las cúpulas de supervivencia de una colonia humana sufrió un terrible fallo que hizo que la atmósfera tóxica del planeta se mezclase con la interior, provocando decenas de muertos al cabo de pocos días.

Las acusaciones de sabotaje, aunque nunca pudieron ser demostradas, llegaron a ser de dominio público, y rápidamente se formaron grupos de humanos que clamaban venganza en contra de los asesinos jawas.

El planeta entero se dividió en dos facciones, y pronto la guerra estalló. Pese a ser un planeta que no alcanzaba los 2 millones de habitantes, muchos fueron víctimas de la guerra.

Evidentemente, la República no tardó en enviar a sus emisarios Jedi para que impusieran orden y juicio a las mentes nubladas por la venganza. Esa fue la primera vez que vi a un Jedi en acción.

Yo era un niño curioso de tan sólo doce años, y la visión de ese caballero omnipotente que hacía caer a sus atacantes con sólo elevar una mano, mientras con la otra desviaba los disparos de blaster con su espada de luz, despertó algo en mi interior.

El mundo no se limitaba a Raxus Prime. Existían seres como los Jedi o aún más maravillosos que debía contemplar con mis propios ojos. No podía tirar mi vida en esa roca llamada Raxus Prime, era el momento de descubrir nuevos mundos y no podía dejar pasar mi vida como lo habían hecho mis padres.

Cuando la paz se estableció de forma rápida y segura gracias a los representantes de la República, decidí hablar con mi padre. Como era de esperar, no le importó mi marcha, al igual que mi no me importó la separación. El nunca había sido mi padre, al menos no en el sentido estricto de la palabra.

Aprovechando el aprovisionamiento que llevaron a cabo las naves que transportaban a las fuerzas pacificadoras, me fue relativamente sencillo colarme entre ciertas mercancías como polizón.

El viaje no duró demasiado, aunque lo pasé bastante mal en la zona de cargas de la nave, donde los efectos del viaje interestelar se hacían bastante más presentes que en otros lugares más acomodados de la nave.

Por fin, y sin saber muy bien a donde se dirigía la nave, llegué a un planeta donde sólo existía una ciudad que nunca tenía fin. Muy pronto, supe que me encontraba en la sede de la República, es decir, aquí, en Coruscant.

Como sólo era un niño perdido en un planeta que era totalmente distinto a todo lo que había visto, no pasó mucho tiempo antes de que las autoridades de la zona me recluyesen en un orfanato.

Aquel no era mi lugar. Me había criado de forma independiente, sin apenas ayuda por parte de mi padre, y no me gustaba que me tuviesen controlado constantemente, por lo que no aguanté allí dentro ni dos años.

Sin embargo, no fueron años desperdiciados, ya que me dediqué a aprender todo lo que la biblioteca del centro podía ofrecerme sobre este nuevo planeta, la sociedad de la república, conocimientos cibernéticos e informáticos, pero sobre todo, me interesé en la cultura Jedi. Necesitaba saber quienes eran esos seres, y cómo habían conseguido esos poderes. Me prometí a mi mismo, que algún día sería capaz de lograr las mismas hazañas que se contaban sobre ellos. Y no descansaría hasta lograrlo…

Han pasado cinco años desde entonces, y la verdad es que no tengo muy claro como he sobrevivido, pues tengo un pequeño don que siempre hace que me meta en problemas, aunque bueno, mirándolo de otro modo, tal vez mi don sea salir siempre indemne de todos los problemas en los que me meto.

He subsistido gracias a mis conocimientos de robótica y mecánica, además de realizar ciertos trabajillos como hacker que me han llevado a vosotros.

¿Cómo?¿No te ha gustado mi historia? Te dije que te contaría algo importante, y creo que siempre es importante conocer a tu enemigo, pues sin duda alguna tu me consideras tu enemigo ¿no es así?

Vaya, ¿o sea qué ni siquiera me consideras digno de ser tu enemigo?

Tranquilo, si tantas ganas tienes de acabar conmigo, deberías haber pensado más en la historia que acabo de contarte.

Jejeje… ¿crees qué ese cuchillo me asusta? Te lo repito, si hubieses reflexionado sobre lo que acabo de contarte, te hubieses percatado de que el fardo que llevo atado a mi espalda no tiene nada de común. Los Jedis tienen sus sables de luz ¿verdad? Pues yo tengo lo más parecido que he podido encontrar en el mercado, ¿quieres verlo?

Antes de que terminemos con esto y para que no lo olvides, mi nombre es Norrin Rad y llevo años entrenando con este juguete.

¿Jugamos?




Ayer mi amigo Volomir cumplía 24 añitos (¡¡¡FELICIDADES!!!) , y en vez de recibir un regalo de mi parte, me dejó caer uno en forma de gran noticia: ¡puede que retomemos la partida de Star Wars!

Aunque no lo parezca, es una noticia muy, muy buena, ya que últimamente, dejando a un lado los libros de rol que me compro (que son muchos), no juego a nada y es una pena siendo uno de mis mayores hobbies.

Y mientras la retomamos, yo voy haciendo los deberes reviviendo la historia de mi personaje que escribí en su día traída de mi difunto blog de relatos roleros Witchcraft Tales.

domingo 15 de noviembre de 2009

¿Conquistando la Tierra?

Cadete en servicio militar desde el planeta Erestimodón
Código de identificación personal: pi3141592

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 1

El aterrizaje ha sido problemático. Nadie me dijo que la atmósfera de la Tierra convertiría la nave en un horno debido al recalentamiento del casco por la reentrada.
Supongo que el resto de cadetes de Erestimodón lo tendrán mucho más fácil que yo, al fin y al cabo, ni siquiera conozco a mi enemigo.
“¡Colonice la Tierra!”, me dijeron, “¡Extermine a esos peligrosos humanos antes de que se vuelvan más poderosos!” Pero, ¿cómo es un ser humano? En la academia no nos lo enseñaron y la verdad es que tengo serias dudas de cómo afrontar mi misión, especialmente cuando creen que soy Z262, el mayor héroe de la historia de la flota del tercer cuadrante del anillo de Pirémonos.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 2

Mi primer encuentro con un ser terrestre se ha producido y no ha huido despavorido. Al parecer se trataba de una extraña forma vegetal que ha resultado ser inmune a mi ATONTIZADOR-PRO v2.02, ¿lo habré disparado correctamente?

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 3

He decido explorar la zona colindante al lugar de aterrizaje de la nave. La mayoría de formas de vida que he podido registrar hasta el momento son de origen vegetal, y al contrario que en nuestro planeta, parecen no ser capaces de moverse, por lo que no son peligrosas. Creo no tendré que volver a poner a prueba mi arma por el momento.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 4

Los humanos disponen de armas biológicas y he sido atacado con ellas.
En esta salida, me he topado con una pequeña criatura negra y blanca que al aproximarme para inspeccionarla por su retaguardia ha expulsado un extraño líquido maloliente que a duras penas he podido evitar. Sospecho que mi olor corporal nunca volverá a la normalidad.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 5

Primer avistamiento de asentamientos que con toda probabilidad deben ser humanos.
Parece que su arquitectura se basa en edificaciones de colores llamativos, formadas por escaleras que suben al inicio de tubos que llevan al suelo. También disponen de pequeñas casetas que podrían ser puestos de vigilancia. Es recomendable actuar con prudencia para no ser descubierto.
Adicionalmente, he podido comprobar que disponen de una especie de vehículos con extrañas formas que reposan sobre enormes muelles. Al tocarlos se desplazan hacia delante y hacia atrás, aunque aún no he descubierto como separarlos del suelo. Tal vez utilicen tecnología gravitatoria accionada por el habla. Debo seguir investigando.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 6

Contacto establecido.
He vuelto al asentamiento humano del clirk anterior, aunque esta vez lo he hecho coincidiendo con las horas en las que la estrella terrestre proyecta su radiación ultravioleta sobre la zona.
Al parecer, existen al menos dos vertientes de la raza humana. Por un lado los que denominaré a partir de ahora “Enánidus”, similares en tamaño a nosotros y que ocupan las edificaciones de colores vivos. Su lenguaje es muy agudo, incrementándose sobremanera cuando descienden por los tubos. Puede que se trate de algún tipo de aparato de comunicación, por lo que intentaré interceptar las posibles señales emitidas en una nueva visita.
Por otro lado, a éstos les acompaña una vertiente mucho mayor en tamaño (gigantes para nuestro estándar) que pasaré a llamar “Progenitorus”. He observado que se suelen situar vigilantes a una distancia prudencial mientras los Enánidus interactúan con las edificaciones, aunque también los propulsan cuando están sentados en una estructura que los mueve de manera pendular cuyo objetivo me es totalmente desconocido.
En mi opinión, es altamente probable que los Enánidus sean la subespecie predominante y que posean una inteligencia claramente superior a la Progenitorus, destinada únicamente a tareas de protección o combate.
Por último, cabe destacar que para desplazarse los Enánidus no utilizan sus piernas, sino que son transportados en vehículos probablemente acorazados empujados por los Pregenitorus.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 7

Al regresar a mi nave tras una breve exploración he encontrado a un grupo de Progenitorus ataviados con extraños trajes negros y unos objetos también oscuros que cubren sus ojos. Puede que dichos objetos sean algún tipo de rastreador.
Su aspecto es más amenazador que el de los Progenitorus que protegían a los Enánidus. Creo que estoy en peligro.

Cuaderno de bitácora del agente colonizador Z626: clirk 8

Acabo de ser descubierto por los Progenitorus que inspeccionaban la nave. Lejos de temerme, se han dirigido hacia mí inmediatamente, y tras utilizar mi ATONTIZADOR-PRO v2.02 sobre ellos me queda cada vez más claro que no funciona correctamente.
Mi nueva situación es delicada: ahora soy un prisionero.



Como ya prometí cuando publiqué mi relato ganador Un día más en el Concurso de relatos cortos Tolky Monkys y Bubok, aquí tenéis el segundo relato con el que participé, que en 792 palabras (el máximo eran 800) cuenta los primeros momentos de la vida de Z626, el marciano primerizo (que podéis ver en la imagen de arriba) tras su llegada la Tierra.

La gente que se lo leyó en su momento le sacó dos pegas. Por un lado me comentaron que se parecía en su estilo de narración a Sin noticias de Gurb (libro que no conocía así que fue simple casualidad). Y por otro lado, detecté que no todo el mundo pillaba la historia al completo, ya que más de uno no se percató de que lo que encuentra Z626 es un parque infantil lleno de niños y padres, y de que los que lo atrapan al final son los MIB (Men In Black) :P

¿Qué opináis vosotros?

jueves 5 de noviembre de 2009

Un día más

Hoy me enorgullece decir que...


Concretamente ha sido el concurso organizado por Tolky Monkys y Bubok que finalizó el pasado 30 de Septiembre y en el que participé con dos relatos.

La idea del concurso era escribir un relato de entre 650 y 800 palabras sobre alguno de los personajes que ellos proponían, utilizando como base los pequeños detalles de trasfondo y las ilustraciones que existían sobre ellos.

En mi caso, elegí al gato Morgan, el personaje que podéis ver justo debajo (próximamente colgaré el otro relato que escribí):

Y como la gente de Tolky Monkys ha subido el relato, hoy no lo pongo aquí ya que podéis leerlo en su link.

Por último, me gustaría agradecer a Acuática, Álvaro Loman y Iorgeus por darme su opinión sobre el relato cuando estaba en versión beta :P

Sin más dilación, os dejo con...


domingo 1 de noviembre de 2009

Víctima del juego

El hombre luce una inquietante sonrisa. Desde mi posición, sus perfectos y blancos dientes reflejan la luz del foco que ilumina la habitación haciendo que me cueste abrir los ojos. Pese a la molestia, me siento como en una nube y apenas consigo entender las palabras que amistosamente salen de su boca. La situación es realmente confusa, pero aún así me inunda una calma asfixiante carente de sentido. “No te preocupes, ya casi he terminado de jugar contigo”, es lo poco que logro entender mientras un chorro de sangre salpica la cara de mi sonriente amigo. Mierda, ¿eso no son mis intestinos?



Aquí tenéis mi relato de esta semana para el concurso de la Cadena Ser, cuya frase de comienzo era: "El hombre luce una inquietante sonrisa".
Tras leerme los relatos finalistas y el ganador de esta semana, la verdad es que me quedo con el de Agustín Martínez Valderrama titulado "Estatuas", pues me parece la mejor idea de todas.
¿Qué opináis vosotros?